viernes, 31 de enero de 2014

En una galaxia muy muy lejana

Me resulta un cuanto difícil ver tu estrella brillar de nuevo sobré mi cielo.
Te confieso que las había pintado todas de negro y que por si las dudas, y para no confundir cualquier destello con tu presencia, borré la luna y de a sollozos extinguí el sol y los cometas, no fuera a ser que uno de ellos volara muy cerca y despertara en mi ser la alegría de tenerte y luego para qué quieres...
Creo que también debería contarte que cambié la forma en que gira mi órbita, para que fueran más cortos mis días y más largas mis noches, para que el tiempo de esperarte fuera poco y el tiempo de soñarte casi infinito...

Por si un día regresabas y como podrás darte cuenta, también me mudé de galaxia, por eso entenderás mi sorpresa al verte orbitar por aquí, aunque más sorprendente es el hecho de lo poco que brillas estos días ¡No! ¡Ni me cuentes! Si quieres róbate este nuevo sol que de a poco he creado con los pedazos que me dejaste, pero por favor, no me hables de ti. Si quieres llévate también estos pequeños planetas, o destrúyelos o desvíalos o lo que quieras, pero no me hables tampoco del pasado. Si quieres estréllate en mis entrañas y conviérteme en polvo, conviérteme en no más que un par de átomos, arráncame la vida de a poco pero no me hagas querer lustrarte y sacarte brillo, porque entonces yo misma me volaré en pedazos al verte partir otra vez.

Ni pienses que a estas alturas quisiera volver a pasear en tu cola, a decir verdad me quedé un poco ciega por el tiempo que estuve montada mirando tu coma y creo que es mejor que me quede girando al revés aquí en donde estoy.

Pues ni me interesa si te has creído o no todo lo anterior, ni siquiera me importa si yo me lo creo, alamejor de tanto girar en sentido contrario ando desvariando un poco, alamejor ni siquiera eres tú el que está aquí flotando, alamejor yo no existo y tu tampoco...
¡Qué no me cuentes del  pasado, ni del presente ni de ningún tiempo! No me sirve para nada tampoco que me digas que en las galaxias más lejanas aún no nos hemos conocido, pero si me interesa que en las más cercanas ya no existimos. 

Pues mira que yo no te invité y si es que te has ofendido mejor sigue tu camino, igual y nos vemos dentro de otros cientos de años, no te prometo nada, pero tal vez para ese entonces haya cambiado de sentido mi órbita nuevamente y deje de verte al revés, aunque para serte franca ya me está gustando la sensación pulsátil en la cabeza. 

¡Oh! ¡Que no me acuerdo de nada! Ni aunque me mires así tan de cerca, te digo que cuando me deshice de la luna las mareas lavaron mi memoria y pues da gracias que recuerdo tu cara. Y ya que estamos en eso ¿Qué es lo que quieres? ¿A qué veniste por acá? Si es que veniste por mí te prometo que hace mucho que te dejé de esperar, y como probablemente no insistirás a menos que yo te roce con mi atmósfera, no tiene ningún sentido que te quedes aquí. Mejor pretende que ni pasaste, que ni me viste, que ni existí. Ponte a girar al revés un tiempo, y esconde tantito tu luna, te prometo que después de eso se te va a olvidar todo eso que dices que recuerdas...
Si, que te vaya bien. 
Que aquí, en mi galaxia me voy a quedar repitiendome todo lo que te dije, para creerme por un rato, que no vivo de los recuerdos, y que mis recuerdos no viven de ti.

martes, 20 de septiembre de 2011

Big girls don´t cry -Fergie

 "It's time to be a big girl now. And big girls don´t cry"


Ultimamente alguien muy cercano a mí ha estado pasando por esa etapa cuando se termina una relación, en la que se piensa erróneamente que no se puede salir de ahí, y peor aún que la otra persona le necesita para vivir. 

Alguna vez estuve ahí también y tal vez peco de soberbia por creer tener todas las respuestas. Algún día estaré ahí de nuevo o en algo peor y aprenderé nuevas cosas... pero mientras, considero prudente decirte donde me equivoqué yo para que tu no te equivoques tanto... 

Si bien es cierto que cada quien debe vivir sus propias experiencias me pides imposibles si quieres que te deje ir a donde te estas yendo, puesto que eres muy importante para mi y jamás me podré quedar de brazos cruzados... sabes bien que si  estuviera frente a EL (entiéndase por el: tu MEJOR es nada) le hubiera dicho y hecho un par de cosas... a ver si asi te deja en paz.

En fin...

Es como cuando tomas un camino diferente para ir a la escuela. Todos los días te vas por el mismo lugar, reconoces los colores, los olores... incluso las texturas. Sabes que carro doblara por qué calle y en qué momento lo hará.. sabes que el semaforo entre Pepito y Fulano de tal esta desincronizado con el resto y siempre se atascan los carros ahi. No hay edificios altos, por lo que siempre llegas sudando, acalorada, deshidratada y con la cara roja debido al sol. Es algo largo el camino, lleno de subidas.. pero es lo único que conoces y por ende te parece el mejor. 

Un día sucede que una calle esta bloqueada, se inundo, cayo un meteorito, exploto la bomba de gas de los hombres topo.. ¡yo qué se! El caso es que no puedes tomar ese camino. Y tu, te regresas a casa, esperando que mañana la inundación/meteorito/bombadegasdeloshombrestopo esté arreglada.

Pero ¿Qué crees?




Sigue cerrada la calle y peor aún, hay una huelga de duendes. Y te vuelves a regresar a casa.
Llevas una semana sin pararte por la escuela. 

"Esque no se que calles tomar..."
"Es que esta muy oscuro ¿Qué tal que me pasa algo?"

Te tengo noticias, todos los caminos se ven oscuros.. la luz esta al final y depende de ti econtrarla o quedarte atascada. Y en todos los caminos te pasará algo.. ahora que si tus aspiraciones en la vida es "que no te pase nada" diría la buena Dory... "Nada pasaría contigo". (Entiéndase por nada: NADA DE NADA).


Y yo te pregunto ¿No es mejor tomar un nuevo camino y aprender lo que en el hay?
No planeo para nada que te olvides del anterior, simplemente "Hay que dejar tu atrasado en el pasado" Pumba. (Corregido por timón: Hay que dejar el pasado atrás.)

Y al camino anterior no le va a pasar nada... nada va a cambiar en el.. corregiran algun dia la inundación/meteorito/bombadegasdeloshombrestopo+huelgadeduendes... pero aparte de eso no le pasara gran cosa.


Yo me inunde, me cayo un meteorito, exploto la bomba de gas de los hombres topo que viven en mi y aparte los duendes hicieron huelga en mi cerebro.Y aqui sigo.

Caminé por nuevos caminos y añadiendole a la oscuridad el hecho de que estoy ciega, te podrás dar cuenta de que me estrellé un par de veces.. pero sigo buscando más caminos, nuevas luces. (Entiendase por luces= nuevas lecciones que aprender). 

Y dejando lo metafórico atrás..

Toma tu nuevo camino y permitele a EL tomar uno nuevo tambien.

Aprende tus nuevas lecciones y permitele a EL aprender nuevas lecciones (que vaya que le hacen falta)

El paseo en la nube se termino, te quiero pero no le haces falta, vivio sin ti bastante tiempo y ciertamente no se va a morir y si SI SE DE LO QUE HABLO, SI ENTIENDO.

Y no digo que el hecho de que el camino se añore de vez en cuando este mal... pero eso se guarda para cada uno.. lo que esta mal es correr hacia el cada vez que te tropiezas en el nuevo.. porque la calle seguira cerrada.

And Im gonna miss you like I child misses it's blanket..
But I got to get a move on in my life
And big girls don´r cry.

Entiendase por cry: arrepentirse de las desiciones que se toman. 


Así que ya sabes... It's time to be a big girl now and big girls don´r cry. 


miércoles, 14 de septiembre de 2011

With arms wide open - Creed.

"Well I just heard the news today... it seems my life is gonna change"


Al respecto de los aniversarios, pero no de cualquier aniversario. De mi aniversario con Edgar. 


Es como cuando tienes un accidente automovilístico, o eso lei por ahí. Si te quedas con esa última experiencia sin volverlo a intentar tendrás miedo de andar en auto para siempre. Así que yo lo intentaria todos los días, sin importar que. Por eso no entendían proque estaba dispuesta a abrirle mi corazón tan pronto y sin dudarlo 

¿A caso es mejor vivir con miedo? No lo creo.
¿A caso es mejor estar enamorado de un ideal que de la realidad? No lo creo.
Un ideal es incorporeo, se desvanece, se escurre entre tus dedos. Y por las noches, mientras duermes, el ideal se escapa para seducir a alguien más. Un ideal nunca te será fiel.

Por eso, es mejor estar enamorado de alguien real, de alguien como él. Y no es que sea mejor, es la única manera. 

¿Por qué no tienes miedo a que te traicionen de nuevo?
¿Por qué no te da miedo que te haga lo que tu ideal hizo contigo?

Porque no hay nada que temer. 
Hace dos meses tuve un accidente, me recuperé rapido o lento el tiempo es relativo. Y ahora, justo ahora que mis heridas estan en carne viva y cualquier golpe me puede matar... justo ahora es que estoy lista para andar a toda velocidad en el auto. Y es que si no me subo ahora, andaré a pie toda la vida. 

Y ahora un año después, sigo en el auto y vaya qué he disfrutado el paseo!
No, el camino no es perfecto, nunca lo es. Tiene baches, me multaron un par de veces... pero no lo cambiaría por nada. 

Literalmente, me subí a un auto café y desde ese momento mi vida no ha sido la misma.

¿Que qué viene después?

Ah, eso no lo sé. pero lo que venga aquí estoy para recibirlo, y no me da miedo, porque se que el estará junto a mí todo el tiempo. 








sábado, 2 de julio de 2011

I don´t care -Apocalyptica ft. Adam Gontier

Mucha gente no lo entiende. Nadie a decir verdad. Se preguntan por qué optaría por la muerte de entre tantas opciones. He ahí el detalle. Yo no tenía tantas opciones, solo la tenía a ella. Algo estaba severamente mal en mí y ella jamás dejaría de recordármelo. Ahora que no la tengo me parece sumamente extraño, después de todo siempre estuvo conmigo, no era un delirio de mi mente, yo no estoy ni estuve enferma, simplemente ella era parte de mí. En el espejo yo no veía mi reflejo, la veía a ella y yo no hablaba sola, hablaba con ella. La llamaba por mi nombre, porque no respondía a ningún otro y la dejaba poseer mi mente por completo. Al principio su presencia fue sutil, apenas perceptible. Las personas a mi alrededor la llamaban “mi amiga imaginaría”. Pero estaban equivocados, no era imaginaría y por supuesto que no era mi amiga. Con el tiempo su presencia se hizo corpórea, al menos para mí y me resultaba prácticamente imposible ignorarla, así que como ya les dije, me entregué a ella completamente. A veces le entraban ganas de andar por el mundo, me refiero a que ella era poco más que humo, no podía sentir. Vivía a través de mí, pero en ocasiones sus deseos de realmente vivir eran muy fuertes. Ahí es donde comenzamos a tener problemas, yo no la quería viviendo mi vida y menos de la manera en la que planeaba hacerlo. Todos ustedes lo experimentarán algún día, ese sentimiento de evaporarse de esta tierra, así me sentía yo cada vez que a ella le daban ganas de querer sacarme el alma de cuerpo y yo me aferraba a él, era mío y no sería de nadie más, ni siquiera de ella. Creí que al final se resignaría a vivir de mis experiencias y a sentir lo que se siente en sueños, pero no fue así. Yo era una persona apacible, no tenía mayor preocupación en la vida que extirpar algún pelo no deseado de mi cuerpo. Nada me era interesante, ni sentía pasión por nada y eso la hacía hervir de cólera, porque claro ella era terriblemente opuesta a mí. Ella era osada, astuta y ambiciosa, egoísta y mala. A veces intentó seducirme introduciendo sus fantasías en mi mente, pero nada de aquello me parecía atractivo. Hasta que él apareció en nuestras fantasías. Las personas del sexo opuesto jamás habían sido de mi interés y entonces él decidió aparecerse por ahí y al instante me pareció irresistiblemente atractivo con su cabello negro y su perforación en la ceja, y esa chamarra negra de cuero, las botas de motociclista y claro, la Harley ¿Por qué tenía que gustarme aquél tipo que era tan diferente a mí y tan como ella? Pues precisamente por eso ella decidió desearlo también. Fue ahí que perdí el control, poco a poco la dejé ensuciarme con su personalidad, fue muy astuta. Yo esperaba que quisiera arrebatarme la vida tan desesperadamente como pudiera, pero no. Fue meticulosa, se fue introduciendo en mí tan despacio que no noté como se me iba el alma por entre los dedos, literalmente. Cuando mueres las manos son lo último con lo que tu alma tiene contacto, pero eso también lo sabrán después. Se comportó de una manera tan diferente a ella y yo me lo tragué todo ¡Vaya que sabía manipular la maldita! Poco a poco se fue deshaciendo de mí. Un día, ella me dejó ver mi reflejo en el espejo, hacía tantos años que no lo hacía y me enamoré de mi misma. Yo también tenía un perforación, pero en la nariz. Y mis ojos verdes estaban enmarcados bajo una gruesa línea de delineador, se veían felinos y fieros. No quedaba nada de mí en ellos. Y mi cuerpo, bueno no era un mal cuerpo cuando era mío, pero al compartirlo con ella era mucho mejor. Tan abstraída estaba que no me di cuenta de que ya no era yo, ella había tomado todo el control sobre mí. Comencé, ella comenzó, a pasearse sobre la Harley apretando fuertemente la cintura de él, comenzó a jueguetear con su cabello negro y a insinuarle las figuras de mi cuerpo, hasta que por fin él cedió y la llevó justo a donde ella quería, si saben a lo que me refiero. Y ahí, en el frenesí del momento la consistencia vaporosa de su naturaleza la hizo inestable y perdió el equilibrio que ejercía entre mantenerme a raya y recorrer con sus manos el cuerpo de él. Me di cuenta de todo al ver mi cuerpo desnudo siendo embestido por él y no es que no me gustara la idea, pero esa silueta tendida en la cama no era yo y como ella alguna vez,, no sentí nada. Obviamente me enfadé sobremanera y me sentí estúpida al no darme cuenta de su perverso plan, entonces ella comenzó a empujar con mayor fuerza mi alma, y de nuevo me sentí evaporar de la tierra y entendí que solo abría una forma. Ya no me importaba estar viva o no estarlo, dejé de pelear, espere a que todo terminara con él y ya en casa, mientras ella dormía convencida de haberme vencido utilicé mi último arrebato de ira disfrazado de fuerza y tome el control de mi cuerpo. La llevé a la cocina, la hice tomar un cuchillo y le corté la garganta. Por supuesto que mi alma acarició mis dedos por última vez, pero como ya les dije ese cuerpo era mío y de nadie más, ni siquiera de ella. Ahora no soy más que aire, polvo en el viento casi nada, pero no me importa, tampoco sé que fue de ella. Seguramente se escabulló en alguna otra cuna y vivirá a través de otra, seguramente que sí. 

jueves, 23 de junio de 2011

When I'm 64- The beatles.

Estaba sentada en la cocina de la abuela. Para variar se había encargado de que mi plato se encontrara a rebosar ¿Por qué es que las abuelas solo piensan en darte de comer? No lo entiendo. -A lo mejor en tus tiempos estaba bien tener estos gorditos abuela -le dije. -Pero no en los míos.  

Completamente inútil. Terminé tragándome todo, que a decir verdad estaba delicioso. De un tiempo acá pasar mis tardes en casa de los abuelos era común, por lo que también era común esperar que un par de kilos se asomaran en mi estómago en un par de días… los esperaba con ansías para comenzar a pellizcarlos y a decirles cuánto los odiaba. A veces me quejaba con mi abuelo, le decía –Por favor ¡Nadie normal come tanto! Anda abuelo, dile algo ¡Dile! ¡Dile! –Pero era nuevamente inútil. Él se limitaba a sonreírnos a ambas y a comerse su también repleto plato.

Él abuelo y la abuela son tan diferentes. Muchas veces me pregunté cómo es que terminaron juntos y por increíble que parezca no se pelean absolutamente por nada. No sé si sea porque mi abuelo hace todo lo que la abuela le pide, tal vez ese sea el trato, tal vez de jóvenes firmaron un tipo de acuerdo… O tal vez solamente le gusta complacerla, mi abuela es una anciana muy feliz, aunque a la hora de la comida se ponga roñosa. Mi abuelo también es feliz, es un viejito bastante peculiar diría yo, siempre se la pasa arreglando cosas pero su pasión es el jardín. Nunca había conocido a  alguien tan enamorado de un montón de cosas verdes. Me sorprende que no se amarre a un árbol cada vez que lo talan.

Pero lo que más me sorprende de ellos es que son tan cursis, o bueno no sé si eso sea normal en viejitos como ellos. Salen a cenar, se dan regalos de san Valentín, salen a bailar con sus otros amigos viejitos e incluso van al cine. Aún se dicen “te amo”, es increíblemente tierno e increíblemente cursi. A veces empiezan a darse besitos en frente de mí, lo cual es bastante perturbador, así que solo me volteo y sigo comiendo, es un círculo vicioso, un plan macabro de la abuela para engordarme.

Un día, la abuela estaba sentada tejiendo alguna cosa que esperaba no fuera para mí, esos suéteres tejidos a mano pican y no se ven muy bien, en fin la abuela tejía mientras el abuelo leía no se qué de unas vacaciones en no sé dónde. Y entonces se me ocurrió preguntarles. Le dije – Abuela ¿Cómo es que ustedes dos se llegaron a casar? ¡Son muy diferentes! ¿Y por qué siguen siendo tan –evite decir la palabra cursi – mmm románticos, tan –evite decir “como de mi edad” para no darles a entender que estaba viejitos – mmm atentos?.  Ambos se quedaron pensativos un buen rato. Y rieron al unísono.

-Bueno… -aquí va mi nombre pero prefiero no decirlo – así como lo vez, tu abuelo era un joven bastante necio. –El abuelo levantó la cara del panfleto de viajes y sonrió, indicándole a la abuela que podía proseguir con la historia. Ése viaje parecía interesante porque el abuelo no me prestó mucha atención.  –Sí, no le dije que sí hasta la tercera vez que me propuso matrimonio.

Me quedé perpleja. ¿Quién se iba a imaginar que la abuela le había dicho que no dos veces? No yo, por supuesto? Inmediatamente me bajé del sillón y me puse a los pies de la abuela, acomodándome en su regazo, quería estar completamente atenta a la historia.

- ¿Por qué abuela? –le pregunté.

-Bueno, pues como tu bien dijiste somos muy diferentes, además el hombre me ponía los pelos de punta, era desordenado y no podía cuidar ni una triste planta. –Mi única reacción fue voltear a ver al abuelo con una cara de qué te paso, porque como ya les dije el abuelo es el próximo candidato a presidente de green peace. El abuelo se rió de mi expresión y dijo:

-¿Es tan difícil de creer? Era un joven aventurero, que vivía al día. Lo único constante en mi vida era tu abuela. Nunca había estado más enamorado, y mira que novias no me faltaron.

Definitivamente la situación se estaba poniendo super rara, no se ustedes, pero cuando veo a mis abuelos es como si siempre hubiesen sido así, viejitos, vulnerables, con unas reglas de moral más exigentes que las de dios… escuchar de cuando eran jóvenes me parece tan extraño.

-¿Entonces como fue que te convertiste en el jardinero fiel? –le pregunté. Esta vez respondió mi abuela.

-Yo también lo amaba. Pero nadie en su sano juicio se casaría con un hombre que cambiaba de trabajo cada vez que dejaba de sentir pasión por lo que hacía. Y no me sentía muy atraída por el hecho de que la única cosa viviente en su casa (un pez) haya muerto de inanición a la semana, eso no me decía que fuera a ser muy buen padre. Yo soñaba con la vida de ama de casa, con tener la comida lista en la mesa cuando mi esposo llegara del trabajo, con críar a mis hijos… no con, bueno.. Indiana Jones.

-Y me lo dijo, la primera vez que le propuse matrimonio. Yo lo interprete como que quería domesticarme así que decidimos que no había nada más que hacer. –Incapaz de formular pregunta alguna, dejé que el abuelo continuara su relato. –Con el paso de los días, me di cuenta de que me faltaba algo, y no era el pez. Tu abuela era lo único bueno en mi vida, bueno de verdad, quiero decir vivir al día era muy emocionante, tuve muchas experiencias increíbles, pero nada de eso se comparaba con ella. Así que fui a buscarla, nuevamente con el anillo en el bolsillo. Y volvió a decirme que no. Me dijo que me amaba, pero que no veía un futuro conmigo y me cerró la puerta en la cara.

Volteé a ver a mi abuela un poco enojada, y entonces ella dijo:

-El amor podrá ser lo más importante en este mundo, pero un matrimonio y una familia necesitan estabilidad por parte de los padres… y tu abuelo no me parecía estable.

El abuelo la interrumpió.

-Pasé algunos días molestó con ella. No entendía qué quería de mí. Si no le gustaba mi forma de ser entonces por qué me amaba. –En este punto estuve completamente de acuerdo con él - Dejé que el tiempo pasará, volví a mis aventuras. El cadáver de pancho (el pez) seguía en la pecera, y vivía ignorando el vacío que sentía. A veces me sorprendía a mi mismo escribiéndole una carta, a decir verdad escribiéndole docenas de cartas…

Casi lloro si, soy muy chillona y qué. Me conmovió el pensamiento de mi abuelo solo con su pez muerto.

-Y entonces me di cuenta de que la única aventura que quería vivir, la quería vivir con ella. Una vida junto a tu abuela es la mayor y mejor aventura que haya tenido jamás…

Definitivamente lloré. Y mi abuela también, se miraron el uno al otro con tanto amor.
-Entonces volví a buscarla, otra vez con el anillo en la mano. Pero antes limpié un poco mi casa, compre un nuevo pez (Lola), e incluso compré una planta. La cuidé durante un par de semanas y decidí que sería bueno llevarla con tu abuela, por si acaso..

-Se apareció en mi puerta con una planta y yo pensé que se había vuelto loco, pero no cerré la puerta y escuché lo que tenía que decirme.

-¿Qué te dijo abuela? –interrumpí emocionada.

-Pues, me dijo que sabía que yo pensaba que era un inútil y un rebelde sin remedio, pero que podía serme útil, que podía cambiar los focos de la casa, prender un par de velas cuando se fuera la luz… me dijo que probablemente tendría que dejarlo afuera un par de noches hasta que entendiera que irse de parranda no estaba bien, me dijo que ya tenía otro pez y que si podía cuidar una planta. Me prometió un jardín y me dijo que si le decía que sí las únicas aventuras que viviría las viviría a mi lado.

-Y entonces me dijo que sí –dijo el abuelo contento.

-¿Por qué abuela? –le pregunté.

-Bueno porqué, mientras me pintaba toda una vida juntos me di cuenta que no me imaginaba con nadie más, y que de cualquier manera seguiría amándolo, con o sin su planta.


Esa tarde, resultó que el tejido de la abuela si era para mí, y que mis abuelos se irían a una cabaña en no sé donde a vivir su nueva aventura. Fue un alivio para mí, porque le daría tiempo a mi cuerpo de comerse los mil kilos de comida antes de que la abuela regresara. Nunca había escuchado de alguien pidiéndole matrimonio a alguien con una planta, sin duda alguna mis abuelos no eran normales.

lunes, 20 de junio de 2011

Guardian Angel -Lovex

La miraba, al principio con curiosidad. Se preguntaba que hacía una chica como ella en un lugar como ése. Si quería pasar desapercibida, evidentemente no lo lograba. No hablaba con nadie. Era grosera con algunos, con otros incluso mantenía una conversación… a veces se arrepentía de haberla iniciado y empezaba a hablar de cosas que sabía los alejarían. Como a los otros, su presencia comenzaba a molestarle, si no quería estar ahí ¿Por qué demonios no se iba? o ¿Por qué estaba ahí en primer lugar? De cualquier forma, con todo y la irritación que sentía a veces, siguió observándola en silencio.
Ultimamente llovía mucho. Llovía por las mañanas, por las tardes y generalmente en las noches el cielo ya estaba despejado. A ella le gustaba la lluvía o eso creía el, porque jamás se cubría de ella… caminaba tranquila como si la lluvía no la tocase en absoluto. A veces se cubría el cabello con el gorro de la chamarra negra, pero siempre se cubría el rostro con el cabello negro ondulado. La gente ya no le ofrecía llevarla a casa, ni compartir el paraguas, en realidad ya nadie se molestaba en hablarle, era inútil. Perfecto, ella así lo prefería.
Pasaron los días e increíblemente seguía lloviendo, uno que otro día se asomaba el sol por ahí. Con el tiempo, el descubrió que su único y nuevo pasatiempo era observarla… a veces se descubría a sí mismo dibujando bosquejos de su rostro. Jamás se había acercado a ella lo suficiente como para develar el misterio oculto tras el cabello… ni había intentado hablarle, por lo que no conocía tampoco el sonido de su voz, así que sus dibujos y sus observaciones  eran por mucho, lo único que tenía de ella. Se preguntaba de qué color serían sus ojos, si su nariz sería chata, respingada o de esas narices de loro, tal vez así lo fuera y por eso no se quitaba el cabello de la cara, o tal vez el cabello le caía naturalmente y a ella no le importaba, y sus labios… ¿Serán rosados y delgados, rojos y carnosos o tal vez rosados y carnosos o rojos y delgados? Particularmente los prefería rosados y delgados…pero no muy delgados. Entonces, de unos simples bosquejos en un cuaderno, pasó a dibujarla detalladamente, al principio la disfrazó de miles de rostros, pero con el tiempo eligió su favorito: ojos verdes ¡Pero no cualquier verde!.. un verde que a él le gustaba, nariz respingada, bonita.. Y naturalmente los labios rosados y delgados, daban ganas de besarlos. Los dibujaba cerrados e inexpresivos, los dibujaba curvados en una breve sonrisa y los dibujaba abiertos… en una sonrisa hermosa y perfecta.
De tanto observarla, comenzó a aprender a leer sus movimientos y a entender el significado de esos gestos que la mayoría ignoraban. Aprendió a distinguir su caminar tranquilo de su andar furioso y triste… el primero solía ser más lento y armonioso, un poco distraído tal vez. Aprendió que no era la lluvía lo que le gustaba, sino el poder confundir sus lagrimas con ella, entonces no le gustaba que la vieran llorar ¿Pero porqué lloraba tanto? Necesitaba saber… También aprendió que el cabello no le caía naturalmente en la cara y rogó por que la razón no fuera una nariz de loro, a veces se cubría rápidamente al sentirse avergonzada o al reírse un poco, aunque esto último no sucedía a menudo, era como ver el sol en esos días… raro e irrepetible. Y ella también dibujaba ¿Qué? No lo sabía… pero la veía rayando aquí y allá, alternando matices negros, blancos, grises y rojos… a veces un poco de azul, la veía difuminando con sus dedos blancos por el papel. Y siempre, siempre la veía con los audífonos puestos… amaba la música. Y él la amaba a ella. Había llenado todo un cuaderno con sus dibujos, y cada dibujo era más parecido a ella, porque cada vez captaba más su esencia, una escancia triste que parecía desvanecerse, que parecía estar pendiendo de un hilo.
¿Por qué estaba tan triste? Evidentemente algo muy malo le había pasado y sufría mucho ¿Pero por qué? Se moría de ganas por saberlo. Quería ayudarla, quería decirle que podía contar con él, que con gusto caminaría todos los días bajo la lluvia junto a ella, que incluso se llevaría el cabello a la cara, que no hablaría con nadie, de cualquier forma últimamente nadie hablaba con él, no sabía desde cuando, pero así era. No le importaba, si no podía captar la atención de ella, no le veía el caso a tener la atención de alguien más.  Pero ella no volteaba, pasaba de largo incluso cuando se había arriesgado lo suficiente para pasar junto a ella… pero nada. Ni si quiera una mirada esquiva. En su cuaderno empezó a dibujar escenas de ella y él. Imaginando como sería cuando por fin se conocieran, fantaseando con el sonido de su voz y el estruendo de su risa… se llenaba de felicidad de sólo pensar que todo ello podía y sería real algún día.
Y ese día llego, no porque el lo decidiera así, sino porque ella volteó… lo miró a los ojos. Y el, extasiado pues eran del verde que le gustaba, se acercó a ella sin pensarlo. Ella se estremeció bajo la lluvía, exhalando algo de vaho.. se alejó de él llorando y mientras se alejaba algo se cayó de su chamarra. Él, confundido y algo triste lo recogió, así al menos tendría una razón para volver a intentarlo mañana. Lo guardó rápidamente en su bolso, no quería que la lluvia lo estropeara por completo. Al día siguiente se acercó a ella, completamente decidido, vio que quería huir de nuevo, pero la tomo del brazo y le entregó el papel. Ella le preguntó si lo había abierto y el sinceramente, le dijo que no. “Abrelo” le dijo y entonces se descubrió mirándose a sí mismo dibujado en el. Asombrado, sacó el cuaderno de dibujo de su mochila y se lo mostró. Ella hojeó las páginas con muda emoción al mirarse cual reflejo en cada una de ellas ¿Cómo sabía de qué color eran sus ojos, o la forma de su nariz? ¿Cómo sabía tanto sobre ella, si jamás habían cruzado palabra?

Eres perfecta para mí. Le dijo él a ella. Y ella, sonriendo como en los dibujos del cuaderno, le contestó que él también lo era.

Han pasado unos cuantos días desde entonces. Ya no llueve, tal vez un poco en las noches, pero es raro que suceda. Y ellos, cada noche se acuestan soñando el uno con el otro… tal vez un día vuelvan a coincidir, como aquel sueño en el que se conocieron.Y ahí estaba observándola de día y tratando de infiltrarse en sus sueños de noche, solo así podía tenerla cerca, solo así podía amarla para siempre. 

Desde aquel sueño ella ya no llora, incluso habla con algunas personas, el siempre supo como cuidarla... como ayudarla, él siempre la hacía sentir mejor.  Ella no sabía que los ángeles soñaban… hasta que él se apareció en su mente llenándole la noche de dibujos. No es sencillo estar enamorado de un ángel, antes solía estar vivo y solía dibujarla en persona, cuando mueren, los ángeles olvidan toda memoria de su vida en la tierra. Aunque el le juró que estaría siempre con ella, que hallaría la forma, que hallaría el momento.


jueves, 16 de junio de 2011

Mi muñeca - Panda

Todo lo que necesites sólo yo lo puedo dar, todo lo que tu quieras yo lo tengo.

Pues... ojala tuvieras un par de ojos, porque yo ya no veo bien.

En fin...


Hace mucho tiempo que dejaron de ser importantes. Ya nadie juega con ellos, ya nadie los voltea a ver siquiera.  Los juguetes de madera y las muñecas de trapo ya no le interesan a nadie, ni si quiera al dueño de la tienda, quien fue reemplazándolos poco a poco. Al pasar el tiempo muchos fueron a dar a la basura, o a las cajas de colecta de la iglesia, pero algunos pocos se quedaron rezagados entre los autos de carrera y las barbie, entre los juegos de mesa y las consolas de videojuegos. 
Y ahí estaba, atado a sí mismo un títere de madera. No tenía rostro, pues el tiempo y las termitas se lo habían borrado y los hilos que alguna vez le movieron se habían fundido en telarañas. Sus extremidades estaban cubiertas de polvo, y aún así lo sentía. Cada vez que el sol entraba por la ventana iluminándola sentía fuego en su interior, podía no tener ojos, pero aún así la veía porque era hermosa, porque era su muñeca. El títere estaba enamorado de una muñeca de cristal, una bailarina que melancólica lloraba añorando los días en que las niñas la veían moverse... Y el títere se moría por dentro, hirviendo de amor, se moría de ganas de correr hacía ella y consolarla, se moría de ganas de sacarla del olvido, se moría de ganas de huír con ella. Se moría por gritarle, por decirle que el tenía todo lo que ella quería, que podía darle todo lo que necesitaba...

"Necesitas un abrigo, entre mis manos estarás, necesitas un camino, yo lo pinto"

Pero no podía, y su muñeca seguía llorando. El títere creía que un día el amor que le tenía vencería los  límites de lo real, que algún día se levantaria sin necesidad de los hilos, que un par de labios aparecerían en su rostro para decirle a su muñeca cuanto la amaba, pero no. 

Un buen día la muñeca volvió a bailar. El dueño de la tienda la encontró por casualidad y presionó el botón de la caja de música. Funcionaba. La muñeca bailaba y sus mejillas brillaban. ¿Porqué sigue llorando? Se preguntaba el títere confuso...

"Mi muñeca está llorando, pero yo no sé porqué.. ¿Será que no me quiere...? No me quiere..."

Entonces, la música terminó y la muñeca dejó bailar. El dueño de la tienda la miró con desdén, estaba apunto de meterla en una caja, cuando un par de niños entraron corriendo. El dueño se sorprendió y accidentalmente dejó caer la muñeca al suelo. La muñeca se rompió en mil pedazos de cristal. 

Y el títere observó en silencio como su muñeca se fragmentaba, la rabia fue llenando el vacío que sentía... y se movió. Nadie manipulaba sus hilos. El titere se movió hasta el final del estante donde se hallaba escondido y se dejó caer... llegó hasta el suelo junto a un fragmento del rostro de la muñeca, junto a sus ojos...

"Mi muñeca está llorando, pero yo no sé porqué.. ¿Será que no me quiere...? No me quiere..."