Hice un esfuerzo sobrehumano por cagar con su cuerpo. Yacía inerte sobre mis sábanas, cubierta de sangre de pies a cabeza, y me di cuenta de que le amaba aún más intensamente. Entonces decidí enterrarla en mi jardín, así la tendría cerca y podría vigilarla por si se le ocurría alguna otra chistosada.
Desde luego que mi intención no era asesinarla, o al menos no del modo tan brutal con el que la lleve a la muerte, para nada. Mis pensamientos iban dirigidos hacía un acto meramente romántico un “crimen pasional” lo llaman los expertos, pero dadas las circunstancias, tuve que hacerlo. Y sé que suena como la más patética excusa y ciertamente albergo remordimiento en mi ser por haber degradado la belleza de su muerte a un acto de pura violencia, nada más que eso, pero lo hecho, hecho está y no hay vuelta atrás.
Probablemente piensen que soy un loco, un atormentado por esquizofrenia o alguna otra de esas terribles enfermedades que llenan los Hospitales Psiquiátricos, pero no; para serles franco me encuentro perfectamente bien, me siento bien, lo único que aquejaba mi espíritu está ahora cubierto de tierra, adornado por las más bellas rosas rojas de mi jardín. Puedo verla cuando quiera, sentado como lo estoy ahora, en mi sillón junto a la ventana, de espaldas a la humeante chimenea.
¿Qué por qué la maté? Ah, es una pregunta algo compleja. Yo la amaba, aún la amo y no habrá mujer capaz de despertar en mí ese sentimiento de nuevo, y por eso, porque no podía pertenecerle a nadie más que a ella, decidí que era justo que ella no pudiera pertenecerle a nadie más que a mí. ¿O no les parece eso justo? Yo creo que lo es, sin duda alguna. Entonces, me di cuenta de que ella no estaba de acuerdo conmigo, ella quería tener un mundo de posibilidades al alcance de sus hermosas y delicadas manos traicioneras, naturalmente me enoje y siendo como soy, un hombre con un temperamento digamos fuerte, no pude controlar mi ira por mucho tiempo, y estallé en el preciso instante en que la ví hablando con el vecino. ¿Qué no tiene nada de malo? Y claro que yo hablo con otras mujeres!! Pero no de aquella manera tan descarada, ese tono de voz tan dulce, lleno de insinuaciones que había entre los dos me volvía loco, créanme cuando les digo que ese tipo de locura es intolerable, entonces comprenderán que tuve que proceder de la manera en que procedí.
Mi plan era demostrarle que estábamos hechos el uno para el otro, que nuestra sangre era una sola, que nuestras almas verdaderamente se fundían cuando hacíamos el amor, que nuestros cuerpos eran uno solo y nuestra mente un universo en conjunto; pero ella estaba cegada, probablemente poseída por el demonio de la lujuria, me decía que estaba loco, me pedía que la dejase en paz, que todo entre nosotros se había terminado.
Comprenderán mi desesperación cuando descubrí que ella no quería pertenecerme, pero no se le comparó a la rabia que invadió mi cuerpo cuando me dijo que ella y el vecino habían empezado a salir. Entonces perdí la cabeza, como es de esperarse. Le hice el amor, como tantas veces antes, esperando que entendiera, se resistió y me demostró de esa manera que no había entendido nada. Entonces le corté las muñecas, y me corté el brazo, si aquí mire la cicatriz. Le mostré como nuestra sangre se fundía, como era una sola, pero ella solo se quejaba de dolor ¿Cómo podía preocuparse por algo tan efímero como el dolor en un momento tan bello, tan íntimo? Estaba loca de remate se lo juro. Seguí cortándola, por todos lados para que viera, pero no, no veía nada. Y entonces, no supe que hacer para demostrarle que nuestras almas eran una sola, no podía dejar que se fuera sin demostrarle antes eso, estoy seguro que de haberlo logrado ella lo habría entendido todo a la perfección. En fin, la amarré con trozos de sabana a la cama, y me dediqué durante horas a encontrar algún modo de mostrarle la unión de nuestras almas.
Su piel ya no era rosada, rayaba en lo pálido y entonces creí estar encontrando su alma, le hice incisiones más profundas y entonces se me ocurrió que siempre dicen que se puede ver el alma a través de los ojos, le saqué uno primero, pero no la encontré, entonces le saqué el otro y nada. Mi princesa había dejado de gritar para ese momento. Desesperado corté en el último lugar donde se me ocurrió podría haberse escondido su alma, que se rehusaba a pertenecerme, le saqué el corazón y revolví entre sus entrañas buscándosela, pero no la encontré. Entonces me di cuenta de que mi princesa había muerto y ahí encontré su esencia, entre las sábanas. Después procedí a enterrarla como ya les he comentado.
¿El corazón y los ojos? Los coloqué en su lugar desde luego, ella no podría ser igual de hermosa sin ellos ¿Cómo iba a amarme desde la muerte sin un corazón? A veces la siento, siento como se pasea delicada y sensual por mi habitación, como danza en mi cama y la escucho cantar, la escucho llamarme desde el más allá así que no señores, la muerte no me da miedo, la muerte me llevará a ella, en alma y entonces así entenderá que nos pertenecemos y estaremos juntos para siempre.
Te lo dije un vez, y te lo vuelvo a decir, este es material para CANCION!!!
ResponderEliminarAunque, es cierto que sigue la temática de la canción de "A7X", esta habla de un ser incapaz de "amar como es debido" lo cual lo lleva al asesinato y descubre -por un breve momento- su excitación y capacidad de expresar su "amor" en la Necrofilia, acto por el cual se arrepiente.
La historia contada por M. Shadows aborda el tema desde un punto de vista similar a Romeo y Julieta de Shakespeare, es decir, más Romántico - para atraer fans, creo yo - aunque le agregan toques más "Psicópatas" para que el tema sea más actual.
Tu en cambio, le metes romanticismo - en menor medida - más Psicopatías, más descripción, lo cual, para mi lo hace más interesante.
Me encanto!!!
Keep Writing!!